S&P descarta riesgos de liquidez para las comunidades autónomas

La agencia de calificación S&P descarta “cualquier riesgo de liquidez a corto plazo” para las comunidades autónomas, gracias al apoyo del Gobierno central y a su capacidad de emitir deuda en los mercados, en medio de la pandemia de coronavirus, que arrastrará este año a la recesión a España, con una caída del PIB del 2,1%, que provocará el deterioro presupuestario de las regiones españolas como consecuencia principalmente del incremento del gasto sanitario, transferido a las comunidades autónomas, y una menor recaudación.

“Esperamos que la crisis afecte a las regiones principalmente a través del deterioro en las métricas presupuestarias para el año, debido a unos ingresos más bajos de lo previsto y un salto significativo del gasto en atención médica. Sin embargo, entre el acceso a financiación del Gobierno central y la capacidad de emitir directamente en el mercado, no esperamos riesgos de liquidez a corto plazo para las regiones”, señala la calificadora de riesgos.

En su análisis, la agencia destaca que las regiones de régimen especial sufrirán de manera inmediata el impacto adverso de la crisis del coronavirus sobre los ingresos, mientras que en el caso de las comunidades autónomas sujetas al régimen común este efecto negativo será visible en mayor medida en 2022 como consecuencia de las particularidades del sistema de financiación autonómico.

En este sentido, S&P Global circunscribe un primer impacto negativo en los ingresos para las regiones del régimen común en la recaudación de impuestos propios, que suponen alrededor del 14% de sus ingresos operativos, siendo los más vulnerables los vinculados a transacciones inmobiliarias, así como los ligados a tasas por servicios públicos como consecuencia de la caída de la demanda.

No obstante, el 86% restante de los ingresos operativos de las regiones de régimen común proviene del sistema de financiación, por el que cada una percibe por adelantado anualmente los recursos en función de estimaciones sobre la recaudación de impuestos como el IVA o el IRPF en su territorio a lo largo del ejercicio que serán ajustados dos años después al alza o a la baja.

“Por tanto, la probable reducción abrupta de la recaudación del IVA, el IRPF o de impuestos especiales en 2020 no debería tener un impacto inmediato en los recursos de estas regiones durante el año. En cambio, el sistema generará una gran liquidación negativa en 2022, lo que significa que las regiones tendrían que devolver fondos al Gobierno central”, advierte S&P.

No obstante, la agencia recuerda que habitualmente el Gobierno central adopta una posición de apoyo y, mientras que realiza las transferencias positivas de forma completa en el mes de julio del año correspondiente, cuando se registran saldos negativos ha permitido a las regiones su reembolso anual en un periodo de 20 años. “Esperamos que adopte una postura similar ante cualquier liquidación negativa en 2022, aliviando el impacto en las cuentas regionales de ese ejercicio”, señala S&P.

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Author: domin02

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